miércoles, junio 01, 2005

Farol de la Calle

Nunca se les ha ocurrido, cuando uno es pequeño, siempre las cosas mas simples parecen las mas complejas, adoramos la vida adulta por ejemplo porque creemos que al crecer todo eso de ir a la escuela, tareas, boleta de calificaciones, juntas de padre de familia para dar la queja de uno, serian cosa del pasado, y cuando por fin se supone rompemos el yugo de la infancia vigilada por los padres, que no enrriatamos con obligaciones de diversa índole.
En mi caso mi infancia fue rara, como la de todos creo, porque no existe un canon que diga que la vida y por su puesto la infancia de un niño deba ser estilo Beberly Hill’s o algo así, simplemente crecí sin una figura paterna presente pero bastante dura, mi madre esposa en segundas nupcias de un militar (mi padre) de hasta hace muy poco indomable carácter, ejerció sobre mucha influencia, no toda buena he de decir, le aprendí varias cosas, pero siempre andaba en las nubes, digo ahora con todos los avances de la ciencia en mi época se le llamaba ser soñador ahora le dicen Déficit de atención o “TDAs” quien lo sabe, no fui muy brillante estudiante solo me conformaba con sacar las cosas con honrosa decencia, pero siempre pensaba en todas las cosas que pasaban a mi alrededor, me ufano de tener bastante capacidad para medir a la gente, es decir, se encontrar el punto de equilibrio y quiebra de cada persona que conozco medianamente a fondo, basta con una buena platica para saberlo casi con toda certeza.
Pero todo esto no me sirvió al momento que trate de enfocarme en mi mismo, vamos no logro encontrar mi centro (sin albur), a lo que voy es quede niño pensaba en ser policía, pero me llamaba ser bombero, astronauta, carpintero, albañil, plomero, soldado, etc., muy normal en un niño no.
El hecho es que fui bendecido y maldecido con el don de poder escuchar y analizar a la gente con regular facilidad excepto a mi mismo, digo no les menciono nada raro los psicólogos lo hacen todo el tiempo, al igual que algunas mujeres, y pocos hombres, tanto así que cuando niño como pasaban tarde por mi las maestras generaban tanto confianza conmigo que se ponían a contarme su vida, imagínense sabia que el esposo de la maestra de quinto año la engañaba, pero ella planeaba una venganza con el maestro de música.
Casas así, eso me siguió por la primaria la secundaria me enteraba de unas cosas, como que la directora de la escuela le gustaban a morir los chavos de prepa y que había hecho insinuaciones de cambio de favores por becas, como la ven.
Bueno pues nada de eso me sirvió al momento de entrar en contacto conmigo, no pude hallarme y a la fecha no me he encontrado del todo, verán me encanta el diseño, pero soy pésimo en mate, me encantan las computadoras las se manejar mejor que muchos, pero soy de trigonometría ni hablar.
Ahí viene la pregunta: ¿Hasta donde uno puede decir que se conoce? y ¿Cómo podemos saber si lo que hemos hecho con nuestra vida es algo que nos satisface?, agradeceré sus repuestas.

Atentamente
Garganta profunda bis.

2 comentarios:

Nina pollo dijo...

Garganta profunda:
Creo que lo que te sucede es que no te has tomado el tiempo para conocerte a ti mismo. No es nada dificil, solo reflexiona en lo que eras antes y eres ahora y entonces encontraras tus limites, tus habilidades y tus deficiencias.
Eso hago yo. En los ultimos meses me he dedicado a observarme internamente y asi me he ido conociendo poco a poco.
Ya estas en la busqueda; no te des la espalda a ti mismo.

Wendy dijo...

Creo y mucho en la vocación.Creo que en la medida en la que puedes dejar mucho por seguir eso que te encanta,y no sentirlo como un peso, ese es tu camino.