La vida nos sorprende en cada vuelta, en cada amanecer,nunca nos informa de sus decisiones nos sentimos atados a ella, adictos a cada gota disfrazada de tiempo, nos lleva cual mar voluntarioso a puertos que aunque conocidos las mas no son esperados y las menos no deseados. Por voluntad propia seguimos en el barco afianzados al mastil pocos son lo que deciden, menos son los que efectuan, todos tenemos esperaza.
Siendo el año que es y siendo la persona que soy tengo poco, muy poco que ofrecer, sin falsa medestia ni depresión de por medio me he decepcionado de mi. Un nuevo comienzo no necesariamente se recibe con alegria, recibo esto mas con miedo, con recelo, con poca esperanza, o con la aceptación de la suerte propia.
La esperanza no es una cuestión que se pueda tener en vano al leer entradas anteriores, yo ya no soy ese y peor que eso no se quien soy.Y no espero ser alguien mejor.
miércoles, agosto 05, 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
