jueves, junio 09, 2005

Al Despertar

2 de 3

Lilia se sentía bien, tan bien que después de la noche tan movida, le dijo a Fausto que quería ir a la escuela, extrañaba a sus compañeros, las lecturas y sobre todo la hora del recreo, Fausto animado, rápidamente se apuro a vestirla, preparar su torta de frijolitos con un poco de guisado de ayer, Fausto comenzó a prepararse también, al estar haciendo el nudo de sus zapatos escucho una vocecita que tenue, y casi un tierno le susurro, ¿Como me vas a pagar?, Fausto de inmediato se queda helado, solo reacciono a los gritos de Lilia, -vamonos Papa, se nos va a hacer tarde-.
Fausto reaccionó, solo por obra y gracia la verdad desde ese momento se le clavo un dolor en la sien, que no puedo quitarse en dos días, al paso de las horas pensó que aquella voz había sido consecuencia de las desvelada, del estrés, en fin de una mala pasada de la mente, Fausto como una gran parte del pueblo trabajaba para el gobierno en el archivo central de documentos gubernamentales y de gestión, cuando el reloj del archivo, marco las tres de la tarde ese día, Fausto emprendió camino hacia la escuela Primaria, número 78 que estaba a ocho cuadras de su trabajo, era hora de recoger a Lilia, acompañado de otras mamas, había caminado tres cuadras cuando retumbo en su mente -¿Cómo me vas a pagar?-, Dé inmediato una gota de sudor frió recorrió su mejilla, -Que té pasa Fausti- de dijo Lupita, parece que acabas de ver una aparición, -hasta el color se te fue-, Nada, nada, Lupis, solo que me acorde de un encargo que se me había pasado, -vamos hombre que no debe ser para tanto-, parece que debieras la vida-, reparo Lupita.
Como crees mujer, eso ni en broma.
El resto de la tarde Fausto se la paso, callado, casi mudo, solo emitía las palabras necesarias para que los demás supieran que seguía vivo, Lilia le pregunto sobre su estado de animo, -nada hija estoy cansado por lo de anoche-, le respondió. Por la noche Fausto hizo un esfuerzo por olvidar sus penas, ahogándolas en programas de televisión.
Al rededor de la media noche, Fausto estaba a punto de ir a la cama, cuando escucho un leve golpeteo en el vidrio de la cocina, -mendigos gatos- pensó, de inmediato abrió la puesta zapato en mano, cuado ante él en el umbral estaba un hombre bajito, viejo, casi imperceptible, - Hola Fausto-
¿Quién es usted?.

1 comentario:

Wendy dijo...

OOOOOOh Fausto 2005 versión mexicopopular!!!!
Muy bien, aquí espero impacientemente lo que sigue.
Saludos blogueros.