Edmond, buen amigo, camarada, podría ser también buen vecino, compañero de correrías incontables secretos inconfesables y verdades entumecidas al paso del tiempo, en realidad tengo suerte de contar con un amigo como Edmond a mi lado, sin el creo que mi existencia perdería mucho de lo que goza hoy día, no es cualquier amigo, ya que como todos habremos pasado hay personas que conocemos en un momento y tiempo determinados en los que coincidimos por un tempo sea breve o no, el penetro todas esas capaz superfluas hasta llegar a la amistad esa la que se siente la que duele la que uno goza cuando se tiene, por eso digo que soy afortunado por tenerlo, paliducho y flaco como es jalador como pocos y aguantador como ninguno el buen Edmond me ha acompañado en mas de una correría y hemos sufrido juntos en mas de un buen desaguisado, por eso lo extraño ahora que no lo veo lo extraño, siempre conté con su amistad como uno cuenta con el sol, el aire el amanecer, cosas así imperecederas, así..., así es nuestra amistad, sin embargo una nube pinto nuestro cielo, un día negro en mi vida Edmond, decidió alzar las velas para buscar nuevos horizonte, se perdió en la bruma del tiempo como perdemos a veces a los amigo, perjure que nunca me iba a pasar, Edmond, era para siempre, lo malo es que el pensaba diferente, a la luz de los años lo recuerdo, y simplemente sollozo profundo, Edmond, mi perro fiel te extraño.
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1 comentario:
¡¿Qué es esto, qu...?!
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