martes, abril 19, 2005

Pequeño Joe

Joe es el hijo de una familia de cucarachos que vive en un edificio de esta ciudad capital y a pesar de ser de tamaño grande sus padres insisten en llamarlo pequeño Joe, nunca fue muy atrevido, siempre fue algo tímido de pequeño fue educado a la vieja usanza de la letra con sangre entra y a pesar de poseer gran fuerza y tamaño en apariencia, nunca se sintió ni fuerte ni grande muy por el contrario, siempre estuvo seguro de ser un gigante torpe y feo.
La vida de un cucaracho no es fácil, pequeño Joe siempre tuvo que ingeniárselas para tratar de conseguir alimento para el y su familia, a pesar de que su padre era un excelente recolector y de que cuando larva nunca sufrió de hambre o frió el tenia la necesidad de pagar por lo que había recibido, ya que le gustaba mucho la compañía en un principio de su familia y posteriormente la de demás cucarachos con los que tenia que socializar.
Socializar era un concepto que siempre se le dificulto a pequeño Joe, debido a su gran tamaño, o su torpe comportamiento o que no era precisamente un cucaracho bien parecido o quizás porque nunca fue alentado en casa, la verdad creo que fue un poco de todo, pero pequeño Joe, nunca pudo socializar bien de carácter mas bien retraído se conformaba con estar en una esquina y ver la acción del mundo eso le fascinaba, tanto que podía pasarse horas en la aventura de la puerta de entrada para ver como se comportaba la familia González, distinguidos huéspedes y patrocinadores de la familia cucaracho, pequeño Joe pasaba hora tras hora observando a la mama González preparar la comida, llevar a los hijos al cole dar de desayunar al marido en fin todas esas pequeñas cosas que nosotros damos por sentadas a pequeño Joe le hacia el día feliz y pleno, tanto que a veces descuidaba un poco sus obligaciones por contemplar el ir y venir de la familia bípeda.
Un día como hubo muchos en los que pequeño Joe estaba atrasado en sus tareas sin querer así sin proponérselo conoció a una linda cucarachita que inmediatamente se clavo en su mente y en su corazón, nunca había visto tal cosa y no es por que nunca hubiese visto una cucaracha hembra sino porque nunca había visto una cucaracha hembra como esa, la vida de pequeño Joe nunca fue la misma ya que hizo todo pero todo para conquistar a esa cucarachita, a pesar de que la cucarachita en cuestión era displicente y en un principio se pasaba los día maldiciendo a todos los cucarachos por ser unos cochinos, no literalmente claro, pero si renegando del amor y del romanticismo a pequeño Joe no le importaba estaba tan embebido en esos ojos café profundo y estas antenitas juguetones que poco le importo lo que le dijeran sus amigos, los consejos y amenazas de sus padres, el no tenia ojos para nada ni nadie mas.
Al tiempo pequeño Joe logro al menos en apariencia conquistar el amor de la cucarachita chita, si así se llama, cucarachita chita y pequeño Joe se juntaron con los calores del verano después de un largo romance de primavera, procrearon a su primer larvita, si así es solo una larvita, cosa poco común entre la raza de pequeño Joe ya que el solamente tenia como entre tres mil o cuatro mil hermanos y hermanas y eso solo en ese año, así que lo que para unos fue una deficiencia para pequeño Joe fue algo especial, aunque todavía se esmeraba mas de lo usual en un cucaracho macho en procurar comida y refugio para su pareja y su pequeña larvita sobre todo y mas que los demás, con el afán de corresponder un poco ya que a pesar de no ser del todo repulsivo tanto como lo puede ser un cucaracho y de poseer hasta cierto talentillo cómico, desde siempre tuvo que por llamarlo de alguna manera pagar porque alguien estuviese a su lado, eso desde que era hijo de familia hasta hoy, siempre se esmero por complacer, por agradar, por no agraviar, por facilitar, por acercar, contrario a su naturaleza no busco una nueva pareja para el verano permaneció junto a chita, permaneció a pesar de todo y de todos, porque la amaba, es raro encontrar ese tipo de sentimientos en un bicho, aparte del amor que le profesaba pequeño Joe, sentía la necesidad de estas junto a si amada cucarachita chita.
Ya bien entrado en verano pequeño Joe regresaba con un gran trozo de pan que había caído de la paella del domingo, y cucarachita chita no estaba en su refugio, pequeño Joe la espero, la espero esa tarde, esa noche y las noches que siguieron a esas, a pesar de que lo frecuentaban amigos y le decían que cucarachita chita se había ido con otro cucaracho que vivía en la recamara de los González, pequeño Joe se empeño en esperar se pequeña larvita ahora era una bella cucarachita que partió sin mirar atrás cuando pudo hacerlo, es normal pensó pequeño Joe, tiene que hacer su vida su cucarachita chita estará orgullosa de ella cuando venga, pequeño Joe espero en verano, sobrevivió en otoño y durmió en invierno, durmió esperando lo que todo mundo le dijo que no esperara, pequeño Joe, pequeño Joe, que tonto fuiste pequeño Joe, porque no obedeciste a tu naturaleza porque nunca entendiste, porque te empecinaste porque amaste sin medida el dar todo no siempre garantiza la felicidad, que iluso fuiste pequeño Joe.
Cucarachita Chita.

3 comentarios:

Nina pollo dijo...

Nelson, ando por aqui visitandote pero no tengo mucho tiempo para leer el post. Asi que el fin lo leo con calma y pongo el comentario apropiado. Feliz fin de semana!!

Wendy dijo...

Yo sí lo acabo de leer.
Y ya no puedo ver la pantalla. Eso quiere decir algo.
:*
:*

Nina pollo dijo...

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. O no?