miércoles, marzo 09, 2005

Entre vaquitas, kisess, y selenota

Como ya lo he mencionado en otras ocasiones, soy orgulloso padre de dos bellas nenas, mi bello amor de cinco añotes y el mas pequeño amor de dos anitos, y desde que las tengo, bueno primero con Belén y después con las dos me he sorprendido de todo lo que son los niños, uno conforme va creciendo toma un concepto erróneo de un niño creemos a veces que es lento, que no sabe que es como un animalito, y perdón por la comparación a mi tampoco me gusta, pero así es, y cuando tienes entre tus brazos a una paketillo de esos, yo por ejemplo cuando nació la mayorista, la conocí en un cunero y francamente lo poco que me llegue a imaginar que seria la experiencia no fue ni la décima parte de lo que sentí simplemente me desarmo me encontré a mi mismo como un niño indefenso frente a un monstruo, no tenia armas para defenderme solo me vi sumido en un sentimiento que hasta ahora no puedo comprender, así cuando nació la pequeña fue un poco diferente, porque a ella la conocí cuando dormía a un lado de su mama, sentí entre mucha ternura y orgullo por ser el padre de tan hermosa beba, se que todos los padre nos sentimos así con nuestros hijos, digo, no he conocido padre que no se sienta orgulloso de su hijo, conforme fue pasando el tempo, me sentía mas como ellas, porque a la par que mis amores yo redescubría lo que ellas conocían volví a ver los helados como antes, correr era masque un ejerció una expresión de libertad, caminar no era un acto reflejó, es poner el primer paso en un mundo inhóspito, el subir a la litera es volver a escalar el Everest, tomar la cuchara por primera vez escomo manejar un bisturí láser, así de delicado, en fin podría pasar blog's enteros describiendo lo que vivo día a día, no digo que es fácil ni lo recomiendo esto de la paternidad es un verdadero deporte extremo milenario tan viejo como el hombre mismo, digo, comienzo mi día con el despertador como disparo de salida, practico lucha grecorromana y estilo libre al tratar de vestirlas, realizo negociación como la de los tratados de Niüremberg para poder hacer que se pongan la chamarra, recorro la 500 de Indianápolis para poder llegar temprano a la escuela, después tengo un relajante receso de seis horas en la oficina, después cuando las recojo, le hago la competencia al Santo Job, porque están cansadas y quieren hacer berrinche, he de reconocer que mi esposa se fleta de 4 a 6 con ellas porque sale mas temprano es una santa, a las seis y cacho, no acabo de cerrar la puerta de la casa cuando soy recibido por dos topes de mis chivas y a luchar si toca baño uyyyyyyy, para que les platico, recuerdan Normandia?, en fin pero son mas bello y lo mejor que tengo las adoro y espero poder demostrárselos día con día. Gracias mis amores, y gracias a ustedes amables lectores por soportar estos lapsus.Saludos a todos.

2 comentarios:

Wendy dijo...

Qué buena onda que te sientas así, qué te puedo decir yo...redescubres el mundo, las sensaciones, todo.
Muchos saludos

Nina pollo dijo...

Que tierno! Cuando leo cosas como estas es cuando me dan ganas de tener hijos ya, pero despues los veo en la calle haciendo berrinches y entonces me acuerdo de que quiero esperarme un poco mas, jeje.